Olivia a cambiado de piel y emigrado a latitudes menos frías
síguele la pista: www.onlc.blogspot.com
Tuesday, June 15, 2004
Tuesday, June 08, 2004
tengo que escribir finales felices
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continuará....
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continuará....
Monday, May 31, 2004
LOS HILOS DE LA COMETA

Desde el primer día en que el suave y caprichoso viento de Mayo rozara sus recién extendidas alas, no tuvo la menor duda: Ella, volátil, aérea y cometa Ala Delta había nacido para navegar sobre el viento.
Temperatura 20ºC, humedad relativa del aire: 50 %, presión atmosférica 1029 mb., velocidad del viento: 20 km/h. Ante estas condiciones favorables, la cometa se encaramó sin dificultad sobre el suave lomo de la brisa mañanera. Subir, bajar, dejarse llevar a placer dibujando caprichosas piruetas sobre las olas transparentes... ¿Se podía pedir más?. Sólo existía un pequeño inconveniente, esos estúpidos hilos que se interponían en su vuelo frenandola constantemente. De pronto, una tornadiza ráfaga de viento quiso jugar. Con la emoción del primer vuelo y la adrenalina a 100, la cometa se dejó arrastrar y apunto estuvo de perder el equilibrio. Por suerte, unos fuertes tirones que se alternaban nerviosos de izquierda a derecha lograron enderezarla evitando que se estrellara de vértices contra el suelo.
¡Así que de eso se trataba!. Los hilos eran el marcapasos que controlaba constantemente al corazón de la cometa, evitado sobresaltos y frenando su navegación.
No tardó en comprender que los remolinos de viento eran traicioneros y sin el vaivén de los hilos, como cometa joven que era, caería rápidamente empicado. Al principio los aceptaba por la seguridad que le proporcionaban, pero con el tiempo y la práctica llegó a aborrecerlos. Cuanto más intentaba subir, más corto la ataban y más fuerte eran los tirones y aún era peor, no solían contar con ella y a veces incurrían en errores fatales, como aquella vez que acabó enrollada con una multicolor Cometa Parapente...
Sucedió en un día ventoso y especialmente desapacible, los hilos de la cometa vecina parecían traviesos e inexpertos. De pronto ambas cometas se hicieron un lío y acabaron planeando al unísono por espacio de varios minutos. Fue una experiencia extraña volar en compañía y ejem..., placentera. Sin embargo, el encontronazo tuvo sus consecuencias, uno de sus hilos de la cometa Ala Delta acabó partiéndose obligándola a despedirse del viento y a guardar cuarentena dentro de la caja oscura por un espacio de tiempo interminable.
Por fin, cuando regresó a la luz, comprobó que las cuerdas se comportaban de manera diferente. Parecían distintas, más largas, suaves y flexibles. Subía más alto, cesaron los tirones violentos, las manos que manejaban los hilos eran más expertas e incluso cariñosas. Desde arriba todo tenía un aspecto diferente, se podía respirar.
Sin embargo la cometa envidiaba a esas otras extrañas “cometas” sin hilos bajo las alas; quería cortar vientos nuevos, probar ciclones, descubrir los límites del cielo, dejarse llevar por el viento, pinchar a las nubes, subir, subir...Necesitaba deshacerse de los hilos, experimentar al máximo, sentir el vértigo de la independencia...
ey, ey, alto ahí!! ¿dónde se ha visto a una cometa volar con sus propias alas?

Desde el primer día en que el suave y caprichoso viento de Mayo rozara sus recién extendidas alas, no tuvo la menor duda: Ella, volátil, aérea y cometa Ala Delta había nacido para navegar sobre el viento.
Temperatura 20ºC, humedad relativa del aire: 50 %, presión atmosférica 1029 mb., velocidad del viento: 20 km/h. Ante estas condiciones favorables, la cometa se encaramó sin dificultad sobre el suave lomo de la brisa mañanera. Subir, bajar, dejarse llevar a placer dibujando caprichosas piruetas sobre las olas transparentes... ¿Se podía pedir más?. Sólo existía un pequeño inconveniente, esos estúpidos hilos que se interponían en su vuelo frenandola constantemente. De pronto, una tornadiza ráfaga de viento quiso jugar. Con la emoción del primer vuelo y la adrenalina a 100, la cometa se dejó arrastrar y apunto estuvo de perder el equilibrio. Por suerte, unos fuertes tirones que se alternaban nerviosos de izquierda a derecha lograron enderezarla evitando que se estrellara de vértices contra el suelo.
¡Así que de eso se trataba!. Los hilos eran el marcapasos que controlaba constantemente al corazón de la cometa, evitado sobresaltos y frenando su navegación.
No tardó en comprender que los remolinos de viento eran traicioneros y sin el vaivén de los hilos, como cometa joven que era, caería rápidamente empicado. Al principio los aceptaba por la seguridad que le proporcionaban, pero con el tiempo y la práctica llegó a aborrecerlos. Cuanto más intentaba subir, más corto la ataban y más fuerte eran los tirones y aún era peor, no solían contar con ella y a veces incurrían en errores fatales, como aquella vez que acabó enrollada con una multicolor Cometa Parapente...
Sucedió en un día ventoso y especialmente desapacible, los hilos de la cometa vecina parecían traviesos e inexpertos. De pronto ambas cometas se hicieron un lío y acabaron planeando al unísono por espacio de varios minutos. Fue una experiencia extraña volar en compañía y ejem..., placentera. Sin embargo, el encontronazo tuvo sus consecuencias, uno de sus hilos de la cometa Ala Delta acabó partiéndose obligándola a despedirse del viento y a guardar cuarentena dentro de la caja oscura por un espacio de tiempo interminable.
Por fin, cuando regresó a la luz, comprobó que las cuerdas se comportaban de manera diferente. Parecían distintas, más largas, suaves y flexibles. Subía más alto, cesaron los tirones violentos, las manos que manejaban los hilos eran más expertas e incluso cariñosas. Desde arriba todo tenía un aspecto diferente, se podía respirar.
Sin embargo la cometa envidiaba a esas otras extrañas “cometas” sin hilos bajo las alas; quería cortar vientos nuevos, probar ciclones, descubrir los límites del cielo, dejarse llevar por el viento, pinchar a las nubes, subir, subir...Necesitaba deshacerse de los hilos, experimentar al máximo, sentir el vértigo de la independencia...
ey, ey, alto ahí!! ¿dónde se ha visto a una cometa volar con sus propias alas?

Monday, May 24, 2004
Media vida persiguiendo un no se qué. Descifras pistas y señales, capturas momentos perfectos pinchados en el puzzle de tu habitación. Un día crees encontrarlo, sonries, corres, estás apunto de tocarlo., se gira y, una vez más...decepciona tanto comprobar que no era lo que andabas buscando!. La historia se repite tantas veces que crees estar perdida en la espiral de los sueños de Alicia. Sabes que algo no anda bien. Te tragas toda la basura que encuentras: comidabasura, trabajobasura, telebasura, cinebasura... Sientes que detrás de tu nombre solo existe una b y no es la de tu apellido.
Tocaste fondo. Ya no esperas nada.
Ese objeto de deseo al que ya hace tiempo olvidaste apuntar en la lista de invitados, de pronto, cuando estabas a punto de enviar a la papelera de reciclaje el sueños.doc, aparece deslumbrante y perfecto, tal y como siempre lo habias imaginado. Te acercas de puntillas, avanzas despacio, hay brillo en tus ojos, lo miras de reojo, lo tocas, te pellizcas, lo sientes, te conectas... en pleno éxtasis de felicidad (jamás imaginé que eso fuera así) la cuerda floja por la que caminabas sin saberlo, comienza a balancearse, intentas mantener el equilibrio, miras hacia abajo con terror para descubrir que olvidaron colocar la red bajo tus pies.
"te equivocaste de circo, pequeña" Otra vez
Tocaste fondo. Ya no esperas nada.
Ese objeto de deseo al que ya hace tiempo olvidaste apuntar en la lista de invitados, de pronto, cuando estabas a punto de enviar a la papelera de reciclaje el sueños.doc, aparece deslumbrante y perfecto, tal y como siempre lo habias imaginado. Te acercas de puntillas, avanzas despacio, hay brillo en tus ojos, lo miras de reojo, lo tocas, te pellizcas, lo sientes, te conectas... en pleno éxtasis de felicidad (jamás imaginé que eso fuera así) la cuerda floja por la que caminabas sin saberlo, comienza a balancearse, intentas mantener el equilibrio, miras hacia abajo con terror para descubrir que olvidaron colocar la red bajo tus pies.
"te equivocaste de circo, pequeña" Otra vez
Sunday, May 23, 2004
PLANETA RGB
El cielo estaba sembrado de montones de estrellas brillantes pintadas como pedacitos de arco iris. Lo que más divertía a Anatelia era comprobar el efecto de los soles de colores al incidir sobre cuerpo uniforme de la Niña de la Tierra.
-"En mi planeta, Hay un único sol y no tiene ningún color, sólo es brillante -dijo la Niña a Anatelia " con él nos levantamos todos los días para hacer cosas, estudiar, trabajar..."
*!? trabajar?? (Anatelia exclamó sorprendida)
-"claro, (continuó la niña hablando con una lógica aplastante) trabjar para tener dinero y comprar cosas. Una vez superados los años escolares, buscamos trabajo, formamos una familia...
*¡? familia??
-"si, mis padres compraron un piso, se casaron y nací yo, luego se separaron...
*"pero... (Anatelia, flipaba en colores). Aquí, nadie estudia, nadie trabaja, no nos casamos y por supuesto no nos separamos... Sólo nacemos, crecemos y nos multiplicamos en seres de colores.
La niña observaba con fascinación el movimiento de las luces de colores en el cielo mientras intentaba explicar a Anatelia cómo funcionaba su Planeta de un único sol.
-" en mi Planeta todo está regido por la ley del sol, que es único y de un solo color, todas las sombras son grises. A mi no me gusta ir al colegio, pero lo tengo que hacer, Alli en mi planeta tenemos que prepararnos muy bien desde muy pequeños si queremos sobrevivir. Hay mucha competencia y muchas diferencias entre los paises. De vez en cuando estalla una guerra, mi padre dice que lo de las guerras es porque el mundo está dividido entre buenos y malos".

*"????, buenos y malos..., aqui los seres somos sin más y jajaja por supuesto también somos diferentes entre nosotros, nadie tiene el mismo color y eso lo hace todo muy divertido. Jamás ocurren guerras por ser diferentes. Si todos tuviésemos el mísmo color o peor aún, si dentro de nosotros existiese un único color... no aburririamos tanto que termínariamos como nuestros viejos, que poco a poco pierden sus puntos cromáticos hasta que sus cuerpos acaban adquiriendo un deprimente tono sepia.
-"bueno, nosotros tambien somos diferentes, (continuó la Niña de la Tierra) el mundo se divide en diferentes razas, pobres y ricos, niños y niñas, altos y bajos, guapos y feos, gordos y flacos... pero... creo que eso no es nada bueno, mis padres siempre dicen que se separaron porque eran demasiado diferentes.
?!?!?!?!?!?!? Anatelia tenía tantas dudas a cerca del incomprensible mundo de la Niña Terrícola que no dudó en viajar hasta el planeta de un sólo sol y observar por sí misma todas aquellas incongruencias.
Nada más aterrizar en el Planeta Tierra, la estructura multicolor de Anatelia comenzó a transformarse con extraordinaria rapidez en una superficie totalmente homogenea. El anteriormente conocido como Ser de Colores del Planeta RGB comenzó a comprender, hasta tal punto, que terminó convertido en un aburrido ser absolutamente monocromático.
El cielo estaba sembrado de montones de estrellas brillantes pintadas como pedacitos de arco iris. Lo que más divertía a Anatelia era comprobar el efecto de los soles de colores al incidir sobre cuerpo uniforme de la Niña de la Tierra.
-"En mi planeta, Hay un único sol y no tiene ningún color, sólo es brillante -dijo la Niña a Anatelia " con él nos levantamos todos los días para hacer cosas, estudiar, trabajar..."
*!? trabajar?? (Anatelia exclamó sorprendida)
-"claro, (continuó la niña hablando con una lógica aplastante) trabjar para tener dinero y comprar cosas. Una vez superados los años escolares, buscamos trabajo, formamos una familia...
*¡? familia??
-"si, mis padres compraron un piso, se casaron y nací yo, luego se separaron...
*"pero... (Anatelia, flipaba en colores). Aquí, nadie estudia, nadie trabaja, no nos casamos y por supuesto no nos separamos... Sólo nacemos, crecemos y nos multiplicamos en seres de colores.
La niña observaba con fascinación el movimiento de las luces de colores en el cielo mientras intentaba explicar a Anatelia cómo funcionaba su Planeta de un único sol.
-" en mi Planeta todo está regido por la ley del sol, que es único y de un solo color, todas las sombras son grises. A mi no me gusta ir al colegio, pero lo tengo que hacer, Alli en mi planeta tenemos que prepararnos muy bien desde muy pequeños si queremos sobrevivir. Hay mucha competencia y muchas diferencias entre los paises. De vez en cuando estalla una guerra, mi padre dice que lo de las guerras es porque el mundo está dividido entre buenos y malos".

*"????, buenos y malos..., aqui los seres somos sin más y jajaja por supuesto también somos diferentes entre nosotros, nadie tiene el mismo color y eso lo hace todo muy divertido. Jamás ocurren guerras por ser diferentes. Si todos tuviésemos el mísmo color o peor aún, si dentro de nosotros existiese un único color... no aburririamos tanto que termínariamos como nuestros viejos, que poco a poco pierden sus puntos cromáticos hasta que sus cuerpos acaban adquiriendo un deprimente tono sepia.
-"bueno, nosotros tambien somos diferentes, (continuó la Niña de la Tierra) el mundo se divide en diferentes razas, pobres y ricos, niños y niñas, altos y bajos, guapos y feos, gordos y flacos... pero... creo que eso no es nada bueno, mis padres siempre dicen que se separaron porque eran demasiado diferentes.
?!?!?!?!?!?!? Anatelia tenía tantas dudas a cerca del incomprensible mundo de la Niña Terrícola que no dudó en viajar hasta el planeta de un sólo sol y observar por sí misma todas aquellas incongruencias.
Nada más aterrizar en el Planeta Tierra, la estructura multicolor de Anatelia comenzó a transformarse con extraordinaria rapidez en una superficie totalmente homogenea. El anteriormente conocido como Ser de Colores del Planeta RGB comenzó a comprender, hasta tal punto, que terminó convertido en un aburrido ser absolutamente monocromático.
Wednesday, May 12, 2004
Hay una ciudad artificial
construida en tiempo record,
muros de cartón-piedra,
sal en los cimientos
y tres grandes ejes.
ayer no estaba
y hoy..
que no?
pues si
ven acá
que ahora te lo cuento.
Prometen megaconciertos,
encuentros multiculturales,
grandes acontecimientos,
visitas virtuales.
Tiene escala de valores,
sus diez mandamientos
dioses reciclados,
confesionario de diseño,
donde saldar conciencias,
las de tipo universales,
eso si,
siempre que hayas pagado,
compras ticket y te ponen tu pulsera.
no se olvide usted, eso si,
de salir sin cerrar la puerta.
es que yo..
prefiero al músico callejero,
ahogarme en una patera,
caminar sin rumbo fijo,
viajar sin bandera,
confesarme a mi nuevo vecino
(que para algo está de vicio)
y que si te gusta mi arroz
pues ven que yo te invito,
que me sale estupendo
y además está bien rico
lo dice manolito.
Una y una
siempre suman dos,
que si no,
piérdete
que aquí no cabe mas que una
y esa una
casi siempre soy yo
o no.
construida en tiempo record,
muros de cartón-piedra,
sal en los cimientos
y tres grandes ejes.
ayer no estaba
y hoy..
que no?
pues si
ven acá
que ahora te lo cuento.
Prometen megaconciertos,
encuentros multiculturales,
grandes acontecimientos,
visitas virtuales.
Tiene escala de valores,
sus diez mandamientos
dioses reciclados,
confesionario de diseño,
donde saldar conciencias,
las de tipo universales,
eso si,
siempre que hayas pagado,
compras ticket y te ponen tu pulsera.
no se olvide usted, eso si,
de salir sin cerrar la puerta.
es que yo..
prefiero al músico callejero,
ahogarme en una patera,
caminar sin rumbo fijo,
viajar sin bandera,
confesarme a mi nuevo vecino
(que para algo está de vicio)
y que si te gusta mi arroz
pues ven que yo te invito,
que me sale estupendo
y además está bien rico
lo dice manolito.
Una y una
siempre suman dos,
que si no,
piérdete
que aquí no cabe mas que una
y esa una
casi siempre soy yo
o no.
Monday, May 10, 2004
HISTORIAS DE LA HORMIGA COJA
Pequeños Milagros.
Era una hormiga tan pequeña que apenas levantaba un palmo respecto a las hormigas de su misma categoría. Encima era coja, en el peor sentido, coja de antenas. La culpa la tuvo la gigantesca plataforma de un ser humano. Otras tienen menos suerte. los seres de grandes plataformas no miran por donde pisan.
Como todas las hormigas, salía cada mañana de su agujero con los primeros rayos de sol, dispuesta a batir su record diario en la recolección de suministros. Lo más valorado son los cadáveres de bichitos, pero ultimamente apenas podía mantener el equilibrio, le costaba orientarse y seguir el ritmo de sus compañeras, por llamarlas de alguna manera (las hormigas no dudan en pelear hasta la muerte por una buena bola de sebo y ella últimamente perdía todas las batallas).
El corazón de la pequeña hormiga coja, sin embargo, era valiente.
Una vez se equivocó de camino y por azar del destino, cayó en los dedos de un gigante degenerado que la metió en un bote de cristal. Junto a ella, un buen número de hormigas trepaban angustiadas hacia la superfice pero una vez que llegaban arriba topaban con una enorme losa que olía a hígado de mamífero muerto. La hormiga coja apenas podía trepar, así que decidió no perder el tiempo y se quedó concentrada observando un punto negro en la base del frasco. En seguida se dió cuenta que el punto no era un simple punto, puesto que empezó a crecer y a crecer y a desenrollarse sobre si mismo. La hormiga pegó un respingo cuando su antena se cruzó con los ojos acuosos de un bicho rastrero. Odiaba a esos babosos que invadian los perfectamente trazados canales del hormiguero para acceder cómodamente a los nidos de las larvas y pegarse el banquete del siglo.
-"Estamos perdidos" soltó de pronto el gusano con una sobrecogedora y lángida mirada.
La hormiga se quedó perpleja, normalmente los bichos como él solían provocar el pánico entre las sufridoras habitantes de la colonia. Sin embargo, Allí estaba, enorme, encogido sobre si mismo y muerto de miedo. Sintió tanta lástima que acercó su antena a la húmeda piel del gusano. Este la miró con cara de pena. Sus ojillos confesaban su deseperación. Él, gran experto en agujeros, había caído en el más temible de todos: el agujero de cristal y no tenía ni idea de como escapar de él.
-"ya somos dos". pensó la hormiga moviendo nerviosamente su antena.
El aire se hacía cada vez más espeso, un calor insoportable derretía los restos del paté de hígado de cerdo que bajaba como el magma lentamente hacia la base del bote de cristal. Algunas hormigas empezaban a agonizar y caían como chinches desde lo alto tras intentar, sin éxito, descubrir algún resquicio en la enorme losa nauseabunda por la que escapar.
La hormiga coja, en vista de la situación desesperada, decidió acurrucarse en el centro del gusano enrollado sobre si mismo. La humedad que desprendía el bicho le proporcionaba, sin saberlo, el oxígeno que necesitaba para no morir asfixiada. ASí que conservaba intactas sus fuerzas.
Alli estaba ella: la hormiga coja junto al gusano apocado, en medio de un montón de hormigas moribundas, cuando algo extraordinario sucedió de pronto. Su mínimo estómago dió un vuelco, como si cayera desde la copa de una gigantesca Secuoya, después, un ensordecedor estrépito y... Fundido en blanco.
El gusano, la hormiga coja y todas las hormigas salieron disparadas, tras un tremendo choque contra el suelo. Había cristales puntiagudos, como icebergs flotando después de un maremoto, hormigas destrozadas, cabezas, patas, antenas, barrigas reventadas..., La tierra temblaba, a lo lejos se alejaba a grandes zancadas el ser de plataformas gigantes.
La hormiga echó un antenazo a su alrededor. En medio del caos, había conseguido salvar el pellejo. Salió cojeando de aquella montaña de muerte. El gusano desapareció sin dejar ni rastro. Sonrió. Después de todo, los peores bichos tambien tienen su corazoncito.
Pequeños Milagros.
Era una hormiga tan pequeña que apenas levantaba un palmo respecto a las hormigas de su misma categoría. Encima era coja, en el peor sentido, coja de antenas. La culpa la tuvo la gigantesca plataforma de un ser humano. Otras tienen menos suerte. los seres de grandes plataformas no miran por donde pisan.
Como todas las hormigas, salía cada mañana de su agujero con los primeros rayos de sol, dispuesta a batir su record diario en la recolección de suministros. Lo más valorado son los cadáveres de bichitos, pero ultimamente apenas podía mantener el equilibrio, le costaba orientarse y seguir el ritmo de sus compañeras, por llamarlas de alguna manera (las hormigas no dudan en pelear hasta la muerte por una buena bola de sebo y ella últimamente perdía todas las batallas).
El corazón de la pequeña hormiga coja, sin embargo, era valiente.
Una vez se equivocó de camino y por azar del destino, cayó en los dedos de un gigante degenerado que la metió en un bote de cristal. Junto a ella, un buen número de hormigas trepaban angustiadas hacia la superfice pero una vez que llegaban arriba topaban con una enorme losa que olía a hígado de mamífero muerto. La hormiga coja apenas podía trepar, así que decidió no perder el tiempo y se quedó concentrada observando un punto negro en la base del frasco. En seguida se dió cuenta que el punto no era un simple punto, puesto que empezó a crecer y a crecer y a desenrollarse sobre si mismo. La hormiga pegó un respingo cuando su antena se cruzó con los ojos acuosos de un bicho rastrero. Odiaba a esos babosos que invadian los perfectamente trazados canales del hormiguero para acceder cómodamente a los nidos de las larvas y pegarse el banquete del siglo.
-"Estamos perdidos" soltó de pronto el gusano con una sobrecogedora y lángida mirada.
La hormiga se quedó perpleja, normalmente los bichos como él solían provocar el pánico entre las sufridoras habitantes de la colonia. Sin embargo, Allí estaba, enorme, encogido sobre si mismo y muerto de miedo. Sintió tanta lástima que acercó su antena a la húmeda piel del gusano. Este la miró con cara de pena. Sus ojillos confesaban su deseperación. Él, gran experto en agujeros, había caído en el más temible de todos: el agujero de cristal y no tenía ni idea de como escapar de él.
-"ya somos dos". pensó la hormiga moviendo nerviosamente su antena.
El aire se hacía cada vez más espeso, un calor insoportable derretía los restos del paté de hígado de cerdo que bajaba como el magma lentamente hacia la base del bote de cristal. Algunas hormigas empezaban a agonizar y caían como chinches desde lo alto tras intentar, sin éxito, descubrir algún resquicio en la enorme losa nauseabunda por la que escapar.
La hormiga coja, en vista de la situación desesperada, decidió acurrucarse en el centro del gusano enrollado sobre si mismo. La humedad que desprendía el bicho le proporcionaba, sin saberlo, el oxígeno que necesitaba para no morir asfixiada. ASí que conservaba intactas sus fuerzas.
Alli estaba ella: la hormiga coja junto al gusano apocado, en medio de un montón de hormigas moribundas, cuando algo extraordinario sucedió de pronto. Su mínimo estómago dió un vuelco, como si cayera desde la copa de una gigantesca Secuoya, después, un ensordecedor estrépito y... Fundido en blanco.
El gusano, la hormiga coja y todas las hormigas salieron disparadas, tras un tremendo choque contra el suelo. Había cristales puntiagudos, como icebergs flotando después de un maremoto, hormigas destrozadas, cabezas, patas, antenas, barrigas reventadas..., La tierra temblaba, a lo lejos se alejaba a grandes zancadas el ser de plataformas gigantes.
La hormiga echó un antenazo a su alrededor. En medio del caos, había conseguido salvar el pellejo. Salió cojeando de aquella montaña de muerte. El gusano desapareció sin dejar ni rastro. Sonrió. Después de todo, los peores bichos tambien tienen su corazoncito.
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